por Manuel Angel Gil
Sigo con el repaso de las predicciones de la temporada 2008, equipo por equipo, pero de la forma curiosa que sigue.
Esta idea se la debo a Orroe, donde postea una conclusiones por equipos que me inspiró, y su maravilloso blog: "Nurburgring", y a la página web www.planetf1.com, donde una vez acabó la temporada se dedicaron a revisar sus pronósticos, y ver en que acertaron, y en que no.
Por lo tanto, ¿cómo lo hicimos nosotros de bien? (Ese nosotros engloba a mi amigo, y fotógrafo de www.thef1.com, Bruno Alexandrov, y a este ‘juntaletras’)
LO QUE DIJIMOS DE TOYOTA:
TOYOTA EN 2008: "Un camino de espinas"
¡Qué cansinos resultan los previos de Toyota! Parecen la típica batería de proposiciones de año nuevo formulada por cualquiera de nosotros… ya saben: a) este año iré al gimnasio 3 días a la semana, b)dejaré de fumar, c) no tomaré tanta sal porque es mala para la tensión, etc. ¡Ja! ¡Paparruchas! No se lo creen ni ellos. Siempre la misma historia, siempre haciendo gala de que este año sí. Tristemente la siguen pintando calva para los nipones. Ni siquiera la desaparición de la nómina de Ralf Schumacher, va a aliviar a los soliviantados jefazos nipones. Así que va a ser duro, difícil, complicado, tortuoso y un verdadero camino de espinas. Ver a Nakajima (a los lomos de un motor Toyota cliente) encaramado a las tablas de tiempos en Jerez, o Cheste, o Barcelona, debe de ser difícil de digerir.
Trulli es un veterano que ya dio lo mejor de sus días, y sólo la frescura de Timo Glock puede aportar algo a la causa Toyota. Parece un proyecto exhausto que necesita de sabia nueva, nuevo enfoque, y una forma distinta de gastar su fortuna. Si quieren seguir en el negocio, deben olvidarse del ‘rollo’ corporativo japonés y fichar a un Ross Brawn que organice esto como Dios manda. ¡Vale!, no les funcionó con Mike Gascoyne porque no le dejaron trabajar, pero sobre todo porque Mike es ‘sólo’ un grandísimo técnico, mientras que Ross es mucho más.
Objetivo: Nada de ganar carreras, nada de podios, con meterse en la Q3 y pelearse con Williams harían más que suficiente.
Lo mejor: Su pantagruélico presupuesto. Siempre es bueno tener dinero a espuertas.
Lo peor: La organización japonesa de comités no deja respirar al equipo de F1.
Sería una sorpresa que …: Trulli no siguiera organizando ‘Trullitrenes’
EL VEREDICTO DE NUESTRO PRONÓSTICO ES: ¡UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA! (Ni fallamos ni acertamos, ni les fue muy bien, ni les fue muy mal. Aunque comparados con Honda...)
PANEL DE CONTROL: ACIERTOS 3,5- FALLOS 1,5
(Decisión salomónica, claro. Ni para ti, ni para mí)
CONCLUSIÓN: Pues un poco como en el previo, siempre se me hace difícil hablar de Toyota. Son un equipo gris y aburrido, y que suelen dar muy poco juego. Este año ni lo hicieron muy bien, ni lo hicieron muy mal. Aunque, acertamos en que Trulli iba a seguir haciendo ‘Trullitrenes’…¿sí o qué?
Claro que sí, o es que no os acordáis, por poner un ejemplo, la que montó en Singapur. Trulli es así, un estupendo calificador y un piloto de carreras del montón. Por eso su única victoria fue en Mónaco 2006.
Pero este año le salió un rival bastante duro en las calificaciones, su compañero Timo Glock. En más de una ocasión brilló como el que más, y a pesar de parecer que sus grandes resultados se debían a una carga de gasolina ligera, esto resultó más bien incierto, como por ejemplo en Hungría, donde desde una brillante quinta posición hizo un podio. La segunda parte de la temporada de Timo fue muy destacable, aunque…claro, muchos le recordarán por ser el eslabón perdido en la cadena de sucesos que dieron a Lewis Hamilton como campeón del mundo 2008 en el autódromo Carlos Pace de Brasil.
Aún así, Jarno acabó batiendo a Timo, 31 puntos frente a 25, y siguió siendo el referente de Toyota, que consiguió una meritoria quinta posición en el campeonato de constructores. Aunque este año, al menos, consiguieron batir a Williams con su mismo motor. Dos podios no son un mal botín para el equipo Nipón, y más después de que su rival Honda, haya abandonado el barco. Trulli en Francia, y sobre todo Timo en Hungría, donde después de un fuerte accidente en Alemania consiguió subir al podio en 2ª posición, acompañando la única victoria de Heikki Hovalainen.
El Toyota era un coche a la medida de Trulli. Un ligero subviraje que favorecía la suavidad infinita de Jarno. Conseguía, además, una gran carga aerodinámica, a costa de unos kilómetros de velocidad punta, que era una de las peores del campeonato. Su motor no era ninguna maravilla, sino que se lo pregunten a Frank (Williams). Por ello, en circuitos completos, y técnicos, como Barcelona (6º), Malasia (4º), Francia (3º), Trulli consiguió unos resultados más que decentes. Por ello, también, en Hungría (2º), destacó Glock, mientras que en sitios como Monza poco tenían que hacer, claro. En su debe hay que poner esa primera victoria que nunca llega, quizás con una victoria hubiera sido una buena temporada.
Al final del año, consiguieron sus objetivos, batir a Honda, batir a Williams (con motor Toyota), y ser los menos malos del resto, si descontamos a Ferrari, McLaren, BMW y Renault. Bien por Toyota, y (medio) bien por nosotros.

